Belén Barroso Menu

Permalink:

Esa sensación de saberlo todo y luego nada

Tengo millones de cosas en la cabeza a todas horas; ideas para decorar, nuevas recetas, excursiones que planear, palabras preciosas que dedicar, recuerdos, planes de futuro, reacciones que ofrecer… y cuando abro este folio en blanco, me quedo… en blanco. Redundancia.

No se que decir, por donde empezar, que ofrecer… no se me ocurre nada decente. Cierro la tapa de mi Macbook, me acuesto, retengo un segundo los ojos abiertos, suspiro, los cierro y esas millones de ideas, de palabras, fluyen sin cesar por mi cabeza, como si fueran pequeñas partículas que se dejarán llevar por la corriente de un rio. Y quiero volver a abrirlos, quiero abrir de nuevo la tapa del Macbook pero me quedo quieta, evalúo… “si lo abro, todo esto se irá, se desvanecerá y quedará en nada”

¿Sabes que tengo conversaciones conmigo misma en ingles? Y te aseguro que lo hago bien, muy bien. Luego por la calle vienen guiris y me preguntan como se va al centro comercial y no se que responder. Tumbada en la cama con los ojos cerrados, a veces abiertos pero sin mirar nada, me acuerdo del nombre de todos los tipos de volcanes que hay y de sus tipos de erupciones, y de sus tipos de gases, y de los lugares donde puedes encontrarlos… luego abro los ojos, y no me sale nada. También se francés. Cierro los ojos y me acuerdo de como se llaman todas las palabras que se me han quedado en la punta de la lengua a lo largo del día. Me acuerdo del nombre de toda la gente que me han presentado el último año y de todas las respuestas que no contesté en ese último examen.

Cuando cierro los ojos pienso en todo lo que haré mañana, lo que quiero conseguir, donde quiero llegar, las metas que quiero realizar…  abro los ojos y no tengo esa predisposición, me estanco a cualquier adversidad. A veces siento que no soy la misma persona cuando cierro los ojos o cuando los tengo abiertos.

Desde siempre, desde que recuerdo al menos, me han dicho que suelo quedarme mucho en Babia, en cualquier momento o situación, que me quedo mirando un punto fijo, que al parecer no oigo nada de mi alrededor y que mis ojos parpadean dos veces por segundo. Siempre me había preguntado el porqué. Ahora ya lo sé.

Es como si cuando mi cuerpo duerme, mi mente se abre. Cuando dejo de tener esa conexión entre mi cuerpo y mi cerebro… cuando dejo que mi cuerpo vaya solo, sin yo mandarle, mi mente vuela y se expande como si fuese un gas. Deja de ser liquida. Por eso quizá sueño tanto. Todos los días, y mas de un sueño.

Ahora cobra sentido todo. Cuando de pequeña me saturaba y me reconfortaba sumergirme en la piscina, donde no oía nada, aguantaba la respiración y ahí todo fluía. Sin ruido. Mi mente salía a la superficie y respiraba por mi.

Ahora entiendo porque necesito que los demás me expresen siempre lo que sienten, porque necesito que alguien se una a mi al 100% ya que yo no puedo hacerlo. Conmigo nunca sabrás cuando estoy bien del todo o cuando estoy mal. No te lo haré saber, no me sale hacerlo, no coordino mi mente y mi cuerpo.

Ahora ya se porque te lo pongo tan difícil a veces. Ahora que he conseguido tener la habilidad de escribir con los ojos cerrados, ahora que he conseguido memorizar al completo cada letra, cada tecla, cada acento, cada corrección, he sabido contar los espacios que tengo que borrar si he fallado, ahora que he conseguido visualizar en mi cabeza lo que escribo… ahora, he sido capaz de escribir esto con los ojos cerrado, que es como se me abre la mente.

  • Thanks for leaving a comment, please keep it clean. HTML allowed is strong, code and a href.

    Comment moderation is enabled, no need to resubmit any comments posted.

Permalink:

A esa mamá del parque…

No me gusta juzgar sin saber, y tampoco suelo hacerlo, pero… (siempre hay un pero) ¿que cojones la pasa a esa madre?

Hola Mamá de ese pobre niño rubio (no voy a dar nombres). Un niño que va a la clase de Carla, un niño que tiene tan solo tres añitos. Un niño que se ha pasado TODA la tarde en el parque a mi lado, contándome sus cosas, pidiéndome ayuda… su mamá a escasos 5 metros con mala cara.

Guapa, si te molesta que tu hijo me hable, háblale tu en vez de pasarte ese rato hablando con otras madres. ¿Enserio, que os pasa? ¿Porque ignoráis tanto a vuestros hijos? Parece que la hora del parque del niño se ha convertido en su hora de cotilleo… que oye, está muy bien, pero… ¿donde están esas ganas de jugar con vuestros hijos? O que menos… que estar ahí si te necesitan, que menos.

Una madre que a pesar de yo agacharme a ayudar a ese niño porque se ha caído no me ha dado ni una mísera sonrisa, ni un gracias (que tampoco es que lo necesite) pero tampoco hacía falta esa mirada que por poco me fulmina.

¿Que le pasa a esa madre conmigo?

No es la primera vez que noto malas miradas, cuchicheos… Que os jodan a todas. Luego cuando vuestros hijos se conviertan en vosotras y se queden solos ya lloraréis. Perras.

 

  • Thanks for leaving a comment, please keep it clean. HTML allowed is strong, code and a href.

    Comment moderation is enabled, no need to resubmit any comments posted.