Las uñas pintadas de rojo
Y entonces decidió pintarse las uñas de rojo pasión, para poner un poco de color a su vida. ya que la vida se había vuelto gris. Estaba llena de lágrimas y sollozos, entre recuerdos y pensamientos. Se sentía a cada momento mas y mas sola. Pensaba en el principio y veía cada vez mas un abismo entre ellos.
Un fin de un principio. Un fin justificado o no, creado por los celos. Una vida creada se desvanecía.
Ella siguió pintándose las uñas aunque él iba haciendo la maleta. Su respiración era rápida, al igual que su latido. Él enfadado gritaba. Tras un portazo, la casa quedó en silencio. Solo ella y su respiración.
Miró sus manos. Sus uñas estaban perfectas. Rojas. Vivas. En cambio, ella, muerta. Cogió el pc y entró en internet. Follaré-pensó. Abrió el chat, busco al primer tío que viviera en las cercanías. Quiero follar-le comentó. Cedió, es un tío, no hay mas, cedió. Total, no podía perder nada, ya estaba sola.
Sonó el timbre. Ella con sólo el albornoz y las uñas pintadas de rojo le abrió. Lo hicieron. Se corrió. Después llamo a su ex, se lo contó. “¿Sabes?, ahora se lo que es un orgasmo.-Y le colgó”.
Ella se quedo, inmóvil en aquella cama que un día les unió, con las uñas pintadas de rojo.
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