Como me paso el día en el médico. No por gusto ni vicio. Me da tiempo a aburrirme mucho, y como me aburro miro y leo cualquier tipo de papel que esté pegado a la pared. Hoy he visto uno que ponía:

Los recortes sanitarios producen que:

  1. Se tarde mas en dar resultados de pruebas.
  2. Sean mas largas las listas de espera para intervenciones quirúrgicas.
  3. Haya menos personal.
  4. Sea mas larga la espera en urgencias.
  5. Hayan menos camas.
  6. Se disponga de menos tiempo para atender un paciente.
  7. Se despidan a muchos trabajadores de la sanidad.

Y después de poner esto en un cartel se quedan mas panchos que anchos. ¿PERO QUÉ…?

Mira, yo te digo lo que tendría que poner ese cartel:

Los recortes sanitarios producen que:

El personal de sanidad esté enfadado.

Esto produce que:

Trabajes menos de lo que deberían.

Esto produce que:

Sea mas larga la espera en urgencias.

Esto produce que:

El gobierno piense que sois unos HDP y se despidan a muchos trabajadores.

Esto produce que:

Se disponga de menos tiempo para atender a los pacientes.

Esto produce que:

El resto del personal se enfade mucho y…

Esto produce que:

Se tarde mas en dar resultados de pruebas.

Sean mas largas las listas de espera para intervenciones quirúrgicas.

Haya menos personal.

Hayan menos camas.

En resumen. La seguridad social es una mierda, el gobierno es una mierda y como siempre…los que nos JODEMOS somos NOSOTROS.

El sábado pasado tuvimos un pequeño accidente con el coche. Al pararnos en una rotonda, al parecer al coche de atrás no le dio tiempo a frenar y nos dio por el culo (literalmente), por suerte, como Juan ya se lo veía venir por el retrovisor, corriendo me agarró y puso la mano en mi barriga. Pero no dio tiempo a mas. Al momento sentí un golpe muy fuerte. Noté como mi cuerpo se movía hacía delante y el cinturón paraba mi movimiento. Y en mi vientre noté como a Carla le pasaba lo mismo, y se chocaba con la parte delantera de mi barriga, pero ella, sin cinturón. El golpe fue tan fuerte que por inercia, nuestro coche chocó con el de delante. Fue un solo segundo, y yo lo recuerdo como si todo hubiese durado 10 minutos.

Al momento Juan ya me había preguntado que tal estaba y yo casi sin pestañear le había contestado que bien, aunque solo fuese por no asustarle, ya que aun no me había dado tiempo a reaccionar. Un momento después ya estaba el saliendo del coche dirigiendose al conductor del coche de atrás. Yo sin pensar en nada también salí, enfadada…pero la vi, una pobre chica mas asustada que nosotros, así que me calmé. Delante, los del coche también bajaron. Eran dos yayos. Pobrecitos. Yo volví a mi asiento a relajarme, empezaba a notar de todo, muy raro, y no podía quitar mis manos de mi barriga para “acariciar a Carla”.

Juan llamó a la ambulancia. Yo eso no lo sabía, si no, le hubiera parado los pies. ¿Porqué? Por vergüenza. Apartamos los coches. La chica lloraba, yo lloaraba y Juan hablaba por teléfono a lo lejos pero sin quitarme la vista de encima a mi y a nuestra niña. Yo calmaba a la chica y los yayos, como su coche no tenía nada “aparente” decían que se iban, mientras acababa de rellanar los papeles del parte. Al rato ya estaba la policía allí, y a lo poco la ambulancia.

Dos ambulancias. ¡Que vergüenza! Y toda la atención hacía mi, y yo con cara de como si no pasara nada. ¡Es que no sabía como reaccionar! Me tocaron la barriga, las costillas, las espalda y me pusieron un collarín. Aparentemente la barriga estaba bien.

- Súbete a la camilla.

- Puedo ir sentada, gracias.

- Ya bueno, tienes que tumbarte.

¿He dicho ya ¡Que vergüenza!?

Y me suben en la ambulancia, y yo solo podía ver el cielo y luego las luces de la ambulancia. Y que mal conducen. Yo he ido mas veces detrás de una ambulancia, pues he sido “socorrista” de Cruz Roja y he hecho muchos servicios y traslados al hospital de pacientes pero…jamás yo siendo la paciente. Que incomodo es ir tumbada en una ambulancia en movimiento. Llegamos al hospital y veo gente que me mira, seguro que pensando que me podría haber pasado. Y yo pensando en Juan. Y Juan buscando aparcamiento con el coche para correr a mi lado. Cuando lo volví a ver a mi ya me habían atendido en ginecología. Todo bien, gracias por preocuparos. Luego me bajaban a trauma y esta vez Juan ya estaba a mi lado.

Tengo contractura muscular en el pecho, por eso me cuesta respirar, latigazo cervical, por eso el collarín, dolor lumbar, por el golpe y dolor en el pecho y la barriga, por el cinturón.

Me dan los papeles, la medicina y para casa. Solo quería llegar a casa, ducharme e irme a la cama. Y así fue.

Hoy, días después aun me duele todo, y aun sigo preocupada por Carla. Pero en fin, se puede decir que todo quedó en un susto.

VIDEOCLIP:

The Offpring – You’re gonna go far

VIDEOVLOG:

El dia de mi muerte.

Como pasa el tiempo Señores!

Me parece que fue ayer cuando vi mi positivo en ese palito mojado con mi orina. ¡Que asco! Ahora que lo pienso. Y lo peor es que lo sigo guardando. Aun a veces lo miro, y recuerdo ese día, ese momento….y no puedo evitar sonreír. ¡Que raro fue todo!

Y hoy estoy ya de 35 semanas, con una barrigota que jamás pensé que pudiera aguantar mi cuerpo, con un par de tallas mas en mi pecho, y en mi culo y en mis caderas jijiji….(mejor reír que llorar), y un peso excesivo, y…en fin, un embarazo normal y corriente. 35 semanas ya…vaya, como corre el tiempo. Y tantas cosas que he pasado. Vómitos, nauseas, mal estar, dolores, angustias, alegrías, las primeras patadas, el primer hipo de Carla, … y ahora, TODO me duele.

Mi niña es una mini HULK, porque esas patadas no son normales para un bebé de poco mas de dos kilos. Y cuando da en las costillas ya ni hablemos.

Os cuento que:

Estando de 35 semanas puedo decir que:

- Carla tiene hipo dos o tres veces al día. (Eso es señal de que todo va bien).

- Carla se pasa todas las noches dando patadas y todos los días estirandose.

- Carla ya tiene toda su habitación lista.

- Carla está sana y deseando salir.

- Carla es una niña muy esperada y querida.

Pero… Yo tengo miedo. Tengo miedo por ser mamá primeriza, porque no se que me espera, porque no sé como reaccionaré a todo porque sé que el parto me dolerá, porque me dan miedo las agujas y me tendrán que coger vías, porque soy humana y tengo miedo, miedo a algo desconocido.

Me muero de ganas de verle la carita a mi niña, pero a la vez no quiero que salga nunca.

En fin… un mar de dudas a tan solo 5 semanas de verla. 5 semanas si todo va al pelo. Pero tanto papi como yo creemos que Carla no aguantará mas sin conocer a sus papis y querrá salir antes.

VIDEOCLIP:

Shota- Profundo

VIDEOVLOG:

Embarazo en la semana 24