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Archive for octubre 28th, 2011

Ya soy madre

oct-28-2011 By Belén Barroso Carreño

Hola súper seguidores, como tanto a Juan como a mi nos han llegado miles de felicitaciones en muy pocas horas por el GRAN nacimiento de Carla, quería escribir este post para contaros un poco como ha ido todo.

Día 26, a las 6 de la mañana, despierto con contracciones que duelen, pero se pueden soportar. A medida que pasa el día las contracciones siguen, aunque no marcan un ritmo fijo. A las 15h decido dormir un rato,  y puedo solo por una horita. Las contracciones vuelven, un poco mas seguidas, y duelen un poco mas. A las 18h vuelvo a dormir y Juan me acompaña. A las 19h vuelven las contracciones, y duelen mas. A partir de ahí no hay momento que paren. Sigue una contracción tras otra. Primero cada 30 minutos, luego cada 20, cada 10 y finalmente a partir de las 23h aparecen cada 6, 7, o 5 minutos. Y como duelen.

Llevamos todo el día sin conciliar el sueño mas que para esa siesta de una horita. A las 4 de la mañana considero que llevo demasiado tiempo sufriendo y nos vamos al hospital de Granollers. Me dicen que no estoy aun de parto, pero que en breve lo estaré, y aunque su intención ya era ingresarme, pues me comunican que ese mismo día, 27 de Octubre, ya daría a luz, por lo que se ve, no había camas disponibles y me derivan a otro hospital.

A pesar de no saber ni donde está me invitan a ir al de Mollet, dicen que es nuevo. Me llama la atención la palabra nuevo y tanto Juan como yo aceptamos ir allí.

Las contracciones ya eran todo el rato cada 4 o 5 minutos y con un dolor muy muy intenso. Aún así decido ir a casa antes de ir hacia Mollet. Allí hacemos la cama, recogemos y me ducho. Que dolores mas fuertes estaba sintiendo…

Al final  a las 7.30h de la mañana nos vamos para Mollet, no sin antes ir a dejar a Will y Roy a casa de mis padres, por supuesto. Llegamos a Mollet a las 7,50h, entro, me hacen ficha y … tachán, nada mas sentarme en la camilla ROMPO AGUAS!!

Y ya, entonces avisan a Juan, le ponen su bata y sus patucos verdes y en una sala solo para nosotros, con camilla, sillón, yakutzi y baño, nos dicen que nos relajemos y a esperar.

Al poco me ponen la vía, y luego la epidural. Esta ultima no me hizo efecto en un punto concreto de la barriga y tuvieron que moverme el catéter. A la hora seguía sin hacer efecto y me pincharon de nuevo. Me sentía ya un colador. Pero la verdad es que no duele a penas. Duelen infinitamente mucho mas las contracciones. Eso solo era un pinchazo y la impresión de recorrer el liquido por tu espalda es lo que mas se nota.

Al poco rato me sentía mareada de tanta anestesia para intentar que ese lado que no me funcionaba al final quedara dormido como todo lo demás. Acabé vomitando de tanto mareo. ¡Que vergüenza! Pero como en el cuerpo solo llevaba suero y oxitocina, vomitar, solo vomité agüilla.

A las 13:15 nos dicen que por fin he dilatado por completo. ¡Por fin! pensamos yo y Juan, pues estábamos agotados. Yo iba echando cabezaditas de minutos, pero él no me quitaba ojo de encima.

A las 14h nos pasan a quirófano, y allí nos apagan la luz y tanto Juan como yo dormimos. allí también le tienen listo un súper sillón. (Tengo que decir que este hospital está genial equipado y que el trato es estupendo, que el anestesista estuvo TODA la mañana atento a mi y hasta que no me hizo completamente efecto la epi no me dejó en paz, que cada 15 minutos una comadrona nos visitaba y me movían y me ayudaban a todo, y que TODO lo que preguntaba me lo explicaban sin dejar detalle y muy amablemente.)

Dormimos hasta las 15.15h. Entran las dos comadronas y me dicen que ya llegó la hora de ver a Carla. Yo no paraba de temblar de los nervios y por los efectos de la epidural. Estaba ansiosa y con miedo. Ya había llegado la hora. Por fin tendría conmigo a Carla. Empujo dos veces y la niña corona. Me dicen entonces que me relaje mientras ella se va a cambiar para ya empezar lo que realmente es el parto. Yo por suerte no sentía nada de nada gracias a la epidural. A los 15 minutos vuelve. Empujo tres veces mas y con ayuda de un médico apretando mi barriga y una pequeña epistomia, tenemos a Carla entre nosotros. No lloré, porque no me lo creía. Juan y yo nos mirábamos y la mirábamos a ella y no podíamos creer que esa cosita tan bonita fuese nuestra ya, para Siempre.

Mientras me sacan la placenta, me cosen y toda la mondonga la nena está conmigo, piel con piel…y me miraba, me abría los ojos. Que guapa era incluso recién nacida. No había salido nada arrugada. Preciosa, y no porque fuese mía, si no, porque lo era. Luego se la llevan con papi, la limpian, la pesan y la vacunan por primera vez. Y ya vestida la traen de nuevo. Me suben a planta y allí toda la familia esperando a esa niña que a todos nos iba a robar el corazón.

Posted in: Mi diario, Mi embarazo, Soy mamá
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