Ya han pasado dos meses. Dos meses desde que me miraste por primera vez y sentí que por ti lo podía dar todo. Hace dos meses que viniste a este mundo para acabar de darle el toque maestro a mi vida. Y es que te quiero princesa, ahora y siempre. Siempre serás mi niña.

Te miro y pienso en mi vida cuando tu no estabas en ella, y me pregunto como era capaz de ser feliz si ahora es cuando estoy completa… Pero lo sé, hoy me he podido responder. Era feliz, porque yo ya sabía que un día te tendría y que solo si tomaba el camino adecuado conseguiría llegar hasta ti, y mira Carla, tomé el camino adecuado. Conocí a tu padre y me enamoré, lo enamoré y pensamos en ti.

No puedo decir que tu camino será fácil, pero si que siempre estaré a tu lado para ayudarte a levantarte, y para secarte las lagrimas cuando llores, y para reirme contigo, y para partirle las piernas a quien te haga daño.

Tu eres mi pequeña. Mia. Hoy y siempre.

Hoy cumples dos meses de vida. Naciste a las 4 de la tarde. Era un día lluvioso aunque yo ni me di cuenta. Los siguientes dos días que estuvimos en el hospital no vimos salir el sol, y yo sabia que era porque ahora el sol no tenia motivos para darme calor porque ya me lo estabas dando tu.

Me gusta mirarte dormir. Eres preciosa. Si pudiera te comía. Me gusta cuando sonríes mientras duermes. Cuando me miras y arrugas los ojitos y abres la boca enseñando tus encías, como diciendo “mira mamá como me río” y yo me río también.

Eres perfecta Carla. Perfecta.

Por la noche, sola, en mi cama de 90 lo echaba de menos, y aunque me moría de sueño, no podía a penas cerrar los ojos. Dormí con la almohada del viaje, que levemente olía a él. Que dulce aroma. Que recuerdos me daba del viaje y que nostalgia sentía por él.

Por la mañana temprano, volví a la rutina de encender el pc, entre en el chat y ahí estaba. No pude evitar sonreír. Pusimos la cam, para vernos y al verme el también sonreía.

- Buenos días preciosa, ¿lista? En unas horas voy a buscarte.

Y a mi ya me temblaba todo. Me moría de ganas de volver a estar con él. Y es que no iba a ser un día cualquiera. Me iba a su casa, él y yo solos, a pasar allí unos días. A tener una vida con él. A conocerle mejor en las largas noches.

Esa noche cenamos en su casa. Y al rato vino Mervin, un amigo suyo, a buscarnos para ir al cine. No recuerdo que película vimos, no le presté mucha atención, solo me dejaba llevar al ir acariciando su mano. Mientras con la otra comía palomitas, claro. Después, ya tarde y de noche, siendo una cálida noche de verano decidimos irnos a Factoría, un garito de Terrassa que Juan solía frecuentar. Un garito un tanto roñoso, pensé al entrar. Claro, yo acostumbrada a discotecas pijas.  Allí la gente me miraba. Todos conocían a Juan y no estaban acostumbrados a verle con una chica (o eso decía él). Juan los miraba con la cabeza bien alta. A mi eso me hacía sentir especial, pero a la vez me sentía abrumada con tanta mirada. Me presentó a mucha gente, hasta me dedicó una canción. Bueno, en realidad le pidió a su amigo dj que pusiera una canción que él sabía que yo querría bailar para que me moviera. Vamos que fue él quien disfrutó. Porque hoy me dice que le encantaba verme bailar. Que le gustaba mi forma de moverme y a mi como me miraba cuando yo lo hacía.

Allí me moví, me reí, bebí y disfruté…. y esa noche fui suya. Esa noche dejamos de ser dos para ser uno. Para tener un solo camino.

Yo me armé de valor. Yo quería a Juan para mi, para siempre y no quería olvidarme nunca de él. No quería que solo fuese un amor de verano, o de una semana o quien sabe que.

- Quiero ser tu chica y no una mas- le dije sin cortarme.

- Lo eres desde el primer día- me dijo.

Sonreí. Le besé. Me besó. Seguimos besandonos, pero recordamos que estaba Mervin, y paramos. Pobre, estaba ahí mirando la gente, haciendo ver que no pasaba nada. Vamos, lo típico de un aguantavelas jejeje.

- Pero, yo quiero una fecha. – Le dije.

- Pues el primer día que nos vimos- me dijo.

- No, porque yo no lo sabía, ponemos hoy 1 de Agosto, que me gusta.

- Hoy ya es día dos princesa.

- Pfff día dos es muy feo, por tres horas…bahh, mejor día uno.

Y así fue, aunque hacía tres horas que ya era día dos y no día uno…desde entonces celebramos nuestro aniversario el día uno de Agosto.

Un rato después volvimos a casa. Como habíamos ido con el coche de Mervin él nos trajo. Y… ¿sabéis lo típico de las películas de entrar por la puerta de casa besandose apasionadamente? Pues eso…y así, la noche fue larga y mágica.

Soy y estoy feliz. Voy a celebrar las primeras navidades con mi princesita. Sé que no se va a enterar ella de mucho, pero yo si, y voy a sonreír mas que nunca.

Y es que tengo ganas de vestirla con el gorro de papa noel y cogerla bien fuerte entre mis bracitos y acercarla al “caga tío” y enseñarle a cagarlo y dar golpes fuertes con el bastón y ver como lo mira todo y coger todos los regalos que hay para ella y abrirlos y sonreír mas y mas.

Tengo ganas de sentarla sobre mis piernas y enseñarle que el año que viene podrá comer las 12 uvas, una por cada campanada, y acabar el año abrazandola y empezarlo con ella en mis brazos. Y darle un beso tan grande que cuando cumpla 18 aun sentirá mis labios en su frente.

Tengo ganas de enseñarle que en mi casa los reyes pican al timbre y le traerán los regalos que pidió en su carta. Y ver su carita de alegría al abrirlos. Aunque este año los abriré yo y no se yo si se enterará de mucho jeje.

Y es que solo de pensarlo ya se me pone la piel de gallina. Pensar en mi hija me absorbe.

La recuerdo en mi barriga y me pongo nerviosa, es como que no me creo que ella estuviera ahí antes, y lo pienso y me intento convencer y cuando me lo creo, la hecho de menos. Pienso en las patadas que notaba y en como se movía y ahora es mas bonito que cuando lo vivía. Es como si antes no supiera apreciar eso y ahora si. Pienso en que si ahora tuviera un segundo hijo el embarazo lo sentiría mas. Carla ha sido la primera, especial, mi niña…pero, en el embarazo era extraña. Ahora la adoro.

Recuerdo cuando le hablaba en la barriga y se calmaba y ahora se calma igual al oír mi voz. Me encanta que me necesite porque yo la necesito a ella también.

Tengo ganas de vivir con ella todas las etapas de su vida y de la mía. Quiero a mi hija y quiero al padre que me ha dado a mi hija.

¡Feliz navidad gente!. Yo este año tengo un miembro mas en mi familia y sin duda, serán la mejores navidades de toda mi vida.