Ella -Capítulo 14-
Los días fueron pasando. Escapada por aquí, paseo por allá, cena en un restaurante mas allí y salidas a factoría mas para allá. Lo teníamos todo. Eramos felices, estábamos enamorados, teníamos dinero y mucha marcha. Yo solía dormir en su casa. Sus padres llevaban ya unos días de vacaciones y mas que le quedaban aun. Nos invitaron a ir con ellos. Y como yo muy vergonzosa no soy, acepté. Un apartamento a pie de playa nos esperaba en Tarragona.
Preparé la maleta. Cuatro trapos me llevé. Y nos fuimos para allí. Durante el viaje me sentía algo nerviosa pero por supuesto no se lo quería demostrar. Llegamos, y yo de los nervios y el parecía estar también nervioso. Yo sonreía y él no paraba de explicarme cosas de su familía para que ya pudiera tener una idea de como eran.
Aparcamos, y un hombre, su padre, nos guía como hacerlo. Me miraba, pero raro. Bueno, eso pensaba yo, hoy día que ya los conozco bien, no me parece nada raro como me miraba jajaja. Bajamos, me presentó a su padre, sonreí y los seguí hasta la puerta del apartamento. Allí estaba su madre, la madre de Juan, la que ya era mi suegra. Y no iba sola. Estaba con una pareja y sus dos hijos. “Madre mi, dónde me he metido” Pensé. Su madre miraba raro también. Y bueno, raro entonces, ahora ya no. Eso si…me miraba de arriba a bajo, hasta llegar a los zapatos y decirme “son los mismo que los míos”. La pareja que iba con ellos muy simpática y sus hijos unos monstruitos.
Subimos al apartamento. Me interrogan. Les cuento tooodddooooo lo que quieren saber. Comemos, hablamos, cenamos, fumamos, paseamos, compramos, charlamos… Todo muy bien. Ah!! Antes de empezar a la cenar llegó la hermana de Juan, con dos amigas, que se iban de fiesta. Y convencí a Juan para salir de fiesta con ella. Me costó horrores. Mucho. Hoy en día no conseguiría convencerlo, pero entonces, él aun tenía que parecer galante jejje. Así que esa noche nos fuimos a Pacha de la Pineda. No me gustó nada, ni la música ni el ambiente, así que pronto salimos y nos fuimos Juan y yo de paseo por la playa.
Ya era tarde cuando volvimos al apartamento. Y directos a dormir. Yo al menos estaba agotada. Mañana sería otro gran día.