Para quienes no sepan de que va, Hermano Mayor, es un programa de la Cuatro. Como “hermano mayor” está Pedro García Aguado, que igual que a los chicos-adolescentes que intenta ayudar, también cayó en las drogas y también culpaba a su familia de su fracaso. Pero consiguió salir de esa vida desenfrenada, y ahora, quiere ayudar a chicos haciendoles ver el daño que hacen a sus familias. (Como si sus familias no hicieran anda malo…ejem).

Ya lo pudimos ver en el programa “El campamento” y ahora lo encontramos en estás 4 temporadas emitidas de “Hermano Mayor”.

Normalmente, los capítulos que he visto de este programa, me han parecido muy heavys. Es como los niños que salen en “Supernnany” pero que no han tenido esa “nanny” y ahora son unos macarras. Desde niñas que se drogan y pegan a su madres, hijos que tratan a las mujeres como perras y destrozan la casa, roban, se prostituyen, insultan…una barbaridad.

Pero ayer, ayer viendo capítulos atrasados que no había visto, ayer … Ayer me enfadé.

Vi el capitulo 01 de la cuarta temporada. El capítulo de Alejandro. Y que pena me dio Alejandro. Si, dos hostias se hubiera merecido en un par de ocasiones, pero en las otras muchas demás ocasiones, quien se merecía esas dos hostias era su padre. Que asco de padre. No logro entender como Pedro al verlo, aunque fuese detrás de las cámaras, no le dijo al padre que se calmara.

Está el pobre Alejandro, llorando, pidiendo perdón por haber robado para drogarse, diciendo que si lo hizo fue porque aunque pidió ayuda porque no estaba bien tras la muerte de su madre, no le diero ayuda y cayó en las drogas, el niño destrozado pidiendo perdón y el padre chillando, cortando, levantado la mano, llamando desgraciado…¿WTF?

¿Pero esto que es?

Esto no es normal. Claro que el muchacho luego rompe cristales, pero por no romperle la boca al padre. Claro que siempre se va y huye..yo tambien lo haría.

Y claro, me molesta que Pedro solo recalcara que Alejandro lo hacía mal. Me molestó. Ver ese capítulo me indigno.

Pedro, si lees esto, si tu has pasado por ello, si tu sabes como se siente Alejandro, sabrás que la actuación del padre no era la correcta y tu te callaste como una marrana.

Ala, ya lo he dicho, y que a gusto me he quedado.

Desde que soy madre, cada día me doy cuenta que, excepto para mi hija, cada día importo menos.

Ahora me paso el día oyendo frases como:

- Cuidado con el coche, no corras.- (¿es que antes podía correr y matarme?)

- Ten cuidado no te caigas- (Lo dicen porque llevo a la niña en brazos, porque si no… me puedo caer que no pasa nada.)

Digo: – Estoy pillando un resfriado y me encuentro fatal. + Cuidado no se lo pegues a la niña. (A mi que me den)

Si es que soy una mierda. Y ya no solo por mi, si no por todas las demás mamis. Dejad ya esas chorradas. Seguimos siendo personas y mujeres a demás de madres. Luego dicen que muchas mujeres entran en depresión tras el parto. Y es culpa de esa gente que entonces deja de lado a esas mujeres para solo centrarse en el bebé recién llegado.

Soy persona, y padezco y siento igual que antes. Por supuesto que ahora delante y encima mío SIEMPRE estará mi hija, pero yo también me puedo poner mala, o también puedo sufrir por algo.

Y lo digo en nombre de todas esas mujeres OLVIDADAS por los demás al convertirse en madres.

Y ya van tres meses.

Carla ya mide 58 cm, 9,5cm mas desde que nació. Pesa un poco mas de cinco kilos y tiene unos ojazos preciosos. Ahora ha descubierto que tiene manos y dedos y se las lleva todo el día a la boca para ver a que saben a cada momento (uhmm sabe a leche). Es muy buena. Desde que tiene dos meses que nos duerme toda la noche del tirón. Nada de bibis matutinos que te rompen el sueño. A las 22h el ultimo bibi y hasta las 9 o 10 no pide otro.

Al princicpio parecía que iba a tener el pelo moreno como su padre, pero a medida que se le cae y le sale el nuevo, este cada vez es mas rubio. ¿Rubia con ojos azules? Hasta que no tenga un año de vida no lo podemos saber seguro.

Ya ha probado algunos nuevos sabores. Un día chupo un poco de manzana, uva, mandarina y naranja. Y ahora recién hemos empezado a exprimir media naranja cada día y se la damos como merienda en un bibi. No es que le llame mucho aun, pero algo vamos avanzando.

Es muy risueña, se pasa el día riendose. Se ríe de mi, de su padre y de los perros. También tiene su genio y es dormilona, si quiere dormir quiere dormir y como no pueda te arma un escándalo memorable. Le gusta dormir con los brazos en alto, tipo “manos arriba, está detenido”, y mientras duerme sonríe.

En fin…ella es Carla.

La princesa de mi ojos, la reina de mi vida, mi niña, mi sol. “Ahora entiendo cuanto me puede llegar a querer mi madre”

Felices 3 meses pitufina.