Belén Barroso Menu

Viewing all items for tag carta

Permalink:

Carta a la juez

– Señoría, usted me dijo que escribiera una carta dando mi versión y mis puntos para que el divorcio se haga efectivo y para que se me dé lo que pido. Pues la escribí.

“¿En que momento del amor se pierde dicha palabra? ¿Quién se olvida de darle cuerda? Mi matrimonio no empezó el 8 de Agosto de 1988 en la Iglesia de Gavá, empezó el mismo día en que él, Pepe, decidió hacerme la mujer mas feliz de todo el mundo. Lo conocí cuando tenía 15 años. Me vio, un 3 de abril, en la plaza del pueblo, sentada en uno de los bancos, mirando las palomas, se acercó a mi y me dijo, con voz firme y sin miedo – Tú serás mía y yo tuyo, pero no en posesión, si no en alma y amor- , le miré sonriendo, me miro, sonrió y se marchó. Con 15 años te enamoras enseguida y de cualquiera, y mientras todas mis amigas se enamoraban de actores famosos o de profesores de escuela yo me enamoré de él. Y no fue imposible. Fue mio. Tres años después estábamos  buscando nuestra casa de los sueños. Cómo él tenía 7 años mas que yo y tenía mas dinero ahorrado y un mejor trabajo, él compró la casa, y los dos la llenamos de armonía y amor. No tardamos en casarnos. Y mientras que mis amigas después del matrimonio iban perdiendo la fantasía y el entusiasmo que tenían cuando estaban de noviazgo, nosotros seguíamos igual de enamorados que siempre. Cada día era un juego diferente, una mirada diferente, un regalo diferente. Me colmaba de piropos y sonrisas a todas horas. Y la llama se apagó. Una mañana desperté y ya nada fue lo mismo. Le miré y se lo noté en la mirada. Le llamaron por el movil. Mientras hablaba vi un brillo en sus ojos que reconocía. Una mirada que antes era mía. Simplemente le dije que no dejara escapar esa mirada. Se marchó. Estuvo cerca de dos semanas fuera. Yo seguí en la casa que aún guardaba nuestra esencia. Volvió para pedirme perdón y decirme que jamás me olvidaría. Ahora con el divorcio él pide la casa para construir su nuevo amor. La casa ya tiene un amor, ahora imposible. Mis amigas jamás se rindieron con su amor imposible. Yo tampoco. Quiero seguir en está casa, porque yo aún le amo y quiero seguir sintiendo su calor en ella.”

La sala quedó en silencio unos segundos. No hicieron falta mas declaraciones. Carmen sigue viviendo en una casa que nunca verá un nuevo amor, pues sus corazones siguen ocupados.

Relato de elabismo.es

  • Thanks for leaving a comment, please keep it clean. HTML allowed is strong, code and a href.

    Comment moderation is enabled, no need to resubmit any comments posted.