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La historia de mi segundo parto

Viernes a las 22 horas, estamos Juan y yo viendo en el sofá cama de su despacho la película Everest y empiezo a notar alguna contracción mas molesta que dolorosa. La verdad es que no le doy mucha importancia, pues a pesar de ser 6 de Noviembre y pasar  2 días de mis 40 semanas de embarazo, llevo desde el 1 de noviembre con contracciones leves a varias horas del día sin que estas lleguen a nada. Así que ni me las apunto en la app del móvil que me bajé el mismo día uno de madrugada con las primeras contracciones. Estoy como desmotivada.

Va pasando la noche, seguimos viendo la película pero yo ya no me entero de nada. Contracción tras contracción y cada vez mas fuertes. Juan me insiste en ir al hospital, pero le digo que no. Con Carla me pasé 5 horas con contracciones fuertes antes de ir al hospital y aun así me dijeron que aunque estaba a punto de ponerme de parto, aun no lo estaba realmente. Así que me negaba a ir al hospital para que me mandaran para casa. Pero pasan un par de contracciones mas y esto ya duele mucho. Un dolor que no recordaba para nada. Un dolor mucho mas fuerte.

A Juan le brillan los ojos cuando le digo que es hora de ir al hospital y mientras él todo contento prepara todas las cosas y llama a mi madre para que venga a casa a cuidar de Carla, yo voy al baño a asearme. Tardo bastante ya que las contracciones cada vez son mas seguidas y dolorosas.

Tras revisar como que 6 veces la maleta del hospital y dar mil vueltas por la casa analizando si me dejo o no me dejo algo, nos vamos para el hospital, pero no sin antes darle un grande y silencioso beso a mi princesa que dormía plácidamente. Me despido de ella con cierta pena… va a dejar de ser mi única princesa.

En el coche estoy nerviosa y el camino se me hace interminable. Juan y yo soltamos un par de bromas. Parecemos primerizos, estamos nerviosos, se nota. Siento que cada vez las contracciones vienen mas fuertes. No, las de Carla no dolían tanto, no.

Aparcamos cerca, por suerte, lo bueno de ponerse de parto tan de noche, que piensas que a las 8 cuando empiecen a cobrar la zona azul ya estará todo y Juan podrá salir a recargar. Eso o alguien de la familia. Bueno, aun así tardamos en llegar a la puerta pues me tengo que parar un par de veces. Hay gente fuera en la entrada y me miran, me ven quejarme y encogerme, quedarme quieta por mas de un minuto sin a penas respirar. Me animan diciendo que el momento ya ha llegado y se ofrecen a traerme una silla de ruedas que rechazo muy amablemente.

Dentro, en recepción informo, esperamos en la sala, me llaman a triaje, informo y esperamos de nuevo en la sala, foto, vienen y me acompañan a ginecología y ahí Juan espera fuera a que me confirmen que estoy de parto y lo manden a hacer el ingreso y lo dejen pasar a mi lado, donde mas lo necesito.

Captura de pantalla 2015-11-13 a las 22.50.05

Entro en ginecologia, donde 3  o 4 días atrás estuve y me hicieron la maniobra de hamilton sin previo aviso. Tengo que parar un par de veces, jolin cada vez duelen mas. Estoy muy nerviosa, no quiero un tacto, no quiero que me toquen ahí abajo, pero es inevitable claro, Nicolle tiene salir y alguien tiene que meter la mano por ahí si o si.

Entro al baño, me desnudo de cintura para abajo, me tumbo, una pierna aquí, otra allá y dedos dentro (si suena asqueroso lo sé). Meneo por aquí, soplido mío, meneo por allá, me quejo. Estoy de 3cm y cuello prácticamente borrado. Enhorabuena, estamos de parto.  Suspiro. Mierda. Ya no hay vuelta atrás.

Me hacen desnudar entera y ponerme una de esas batas con las que se te ve el culo. Cojo mi ropa y me llevan a una sala. Mi sala. Donde pasaré las próximas horas, dónde tendré a Nicolle, donde seré mamá de mi segunda princesa. No es la misma que con Carla, pero es muy parecida. Intimidad ante todo. Una sala grande para Juan y para mi solos, para que le proceso de dilatación sea tranquilo y el expulsivo sea lo mas natural posible.

Mientras espero que vengan a hablar bien conmigo me paseo arriba y abajo por la sala. No puedo ni sentarme, son horriblemente fuertes las contracciones. En el silencio de la habitación se me oye a mi cada 3 minutos decir “mierda” y acto seguido encogerme y soplar y soplar para ver si el dolor cede, pero no, no cede ni un poquito. Siento como si me rompen el culo.

Por fin viene la enfermera y le pido epidural. Ni me lo pienso. Me duele tanto que me asusta estar ya casi dilatada, por eso cuando pasa el tiempo y la anestesista no llega me pongo un poco nerviosa. Voy mirando el reloj y nada. He entrado a la 1.30 y son las 2.15 y aun no tengo la epidural. Ya verás que Nicolle sale y yo con estos dolores.

Por fin. Me explican todo y me aclara que lo que me pasó en la experiencia del parto con Carla con la epi puede pasar de nuevo. Es decir, que puede que no me haga efecto en un lado, que me de mareos, vómitos… Vaya, me está alegrando la noche la muchacha esta.

Con Carla no sentí nada. Yo venía tranquila, no tenía miedo pero esta vez me dolió. Y mucho. Pero mucho mucho mucho. Fue horrible. Todo era horrible. El dolor de las contracciones, tener una aguja ahí en la espalda, notar como entra el liquido… todo horrible. El pinchazo de la epi fue como sentir una descarga eléctrica.

Y encima no me ponen gotero como con Carla, solo una dosis y listo. Me dicen que dura unas 3 horas, y que podré mover las piernas y sentirlo todo pero nada de dolor. Y bueno, es cierto… muevo las piernas pero las contracciones ya no duelen. Y entonces cuando ya no me duele nada llega Juan, y me dan ganas de llorar. Jolin, lo podían haber dejado entrar un poco antes. Pero ya está ahí y su cara es pura felicidad. Y nos hacemos fotos.

Captura de pantalla 2015-11-13 a las 23.20.35 Captura de pantalla 2015-11-13 a las 23.21.35El tiempo se nos hace eterno y estamos muy cansados, dormimos algunos minutos aunque a mi al estar tan sentada se me caía cada dos por tres la cabeza. Pero solo pensaba en lo duro que fue con Carla haber estado toda la noche sin dormir y sabía que tenía que dormir algo.

Al rato, el dolor empieza a venirme. Mierda, es como con Carla, en un lado lo siento todo. Y las contracciones son horribles. Le pido a Juan que llame a las enfermeras para que me den otra dosis de epi que esta ya se me está yendo. Pero cuando vienen me dicen que es imposible que ya sienta dolor. Y ahí estoy yo, temblando de dolor y miedo y asustada. Necesito mas epidural, no puedo empujar así, esto me duele mucho. Necesitas sentir las ganas de empujar, me decían. Si yo las sentiré, pero no quiero sentir dolor. Al final al ver mi cara de sufrimiento y agotamiento ceden. Bueno no es que tengan que ceder, pero lo aceptan sin mas miramientos.

Venga chute. Se van. Pasan 20 minutos y duele incluso mas. Me enfado y le digo a Juan que seguro que me han engañado y me han puesto suero o algo porque duele cada vez mas. En el monitor de las contracciones vemos que llegan a las de 100 y yo ya no se donde meterme. Me muevo y pego saltitos con el culo a ver si consigo que se pase un poco de anestesia de una pierna a la otra. Si lo se, es absurdo, pero ya no sabía que hacer.

Nada, no hace nada.

Le pido por favor a Juan que llame de nuevo que necesito mas epidural, pero Juan me recuerda lo mal que lo pasé con Carla. Los mareos, los vómitos, como pedía que me dejaran ya de meter mierda que me estaban matando. Si, lo recuerdo pero el dolor me superaba.

Vienen y ni me preguntan nada, no me dicen ni que si ni que no… ni mencionan  a la epidural solo me dice que ya toca empujar.

¿Sientes ganas de empujar? No lo se, no se que tengo que sentir. Y eso, es porque no las sentía, porque cuando lo sientes, lo sabes, te lo digo yo que he pasado por esto ya. Así que empujo un poco y me doy cuenta que no se empujar. Y se me cae el mundo encima. Y es que no puedo empujar, con cada contracción siento que algo dentro de mi se rompe. El dolor no me deja ni pensar y tanto empujar me falta aire y se me nubla la vista.

Empiezo a empujar a las 4 de la madrugada y a las 5 aun ni asoma la cabeza.

Estuve 3 horas de empujar que fueron horribles. Tenía mucho dolor y mucha impotencia. NO estaba empujando bien y por mucho que me explicaban como hacerlo al perecer no lo conseguía hacer bien. Juan me ayudaba con la mano en mi cabeza, yo me agarraba fuerte a los estribos y juro que hacía mucha fuerza y me aguantaba hasta casi ahogarme para coger un suspiro mas y seguir empujando. No podía mas. Me sentía tan cansada y decepcionada conmigo…

Mi niña se resentía y el latido le bajaba. Belén tienes que empujar. Llaman a la ginécologa y escucho un carrito con instrumento. No por dios forceps no.

Nicolle tenía la cabeza muy grande y sumado a que mis pujos no eran buenos pues no conseguíamos que saliera. Se untaba las manos en jabón y me frotaba bien por ahí abajo pero nada.

Me aseguran que no habrá forceps ni episiotomia, me decían que yo podía hacerlo, que empujara con todas mis fuerzas, que era mi niña la estaba dentro y la tenía que ayudar que estaba sufriendo un poquito. Y coroné, yo solita y estiré la mano y la toqué… Con Carla no lo hice y lo anhelaba. Toque su pelo y sin verla estaba aun mas enamorada. Venga Belén un poquito mas. Pero no podía mas… de verdad.

Así que a pesar de que la maniobra de kristeller está prohibida por la OMS a mi me la hicieron. Me ayudaron apretando sobre mi barriga hasta que la frente asomó y entonces me dijeron que siguiera yo sola, que ya podía yo sola. Juan me animaba y me cogía de mano y de la cabeza. Empuja cariño.

Y por fin, sintiendo cada centímetro que se deslizada, sintiendo cada punzada de dolor, saqué la cabeza de Nicolle con todas mis fuerzas. Corre que te lo pierdes, cógela y sácala. Cogieron mis manos y las llevaron hasta las axilas de mi niña y yo… yo sola la saqué con mis propias manos. Y la traje encima de mi. Preciosa, mi niña era preciosa y olía muy bien. Yo le besaba la cabeza y Juan me besaba a mi en la frente.

Nicolle tenía un color rosado precioso, aunque las manos estaban algo moraditas. Lloró poquito así que asustada de mi le insistí a que llorara mas aunque las enfermeras me aseguraron que estaba perfecta. Y Juan sacó unas fotos.

Captura de pantalla 2015-11-13 a las 23.20.47 Captura de pantalla 2015-11-13 a las 23.55.55

Mientras yo mimaba a mi pequeña, Graciela, mi comadrona, me hacía empujar un poco para sacar la placenta y luego coserme esos 3 puntos de un pequeño desgarro que la cabeza de Nicolle había provocado.

Juan y yo nos besábamos mientras acariciábamos a nuestra pequeña. En la sala habían dos personas mas pero era como estar solos. Esa intimidad, esa paz y tranquilidad…

Mi hospital es Granollers, pero el día que iba a nacer Carla no había camas y me derivaron a Mollet, fue tan maravilloso el trato que esta vez lo pedí de nuevo y no puedo estar mas contenta. Si que hicieron la maniobra de Kristeller que dicen que está prohibida, pero mira, yo me alegro, porque si no seguro que hubiera acabado en forceps.

Han intentado hacer un parto lo mas respetado y natural posible, dentro de mis peticiones. Le pedí por favor nada de episiotomia y así lo cumplió, le pedí que no quería forceps y me aseguró que ella no lo haría. Pedí epidural pero quería sentir las ganas de empujar que tanto anhelé con Carla, y aunque supliqué mas dosis me hicieron ver que era mejor sin ella.

Y los días y las noches en el hospital, todo amabilidad, todo ayudas y comprensión, siempre aceptando mis acciones y solo informando y aconsejando. Desde el celador que me llevó a mi habitación hasta las chicas que me traían la comida… Todos amables, comprensivos y atentos. Estar ahí es sentirse especial. Y además si le sumas que las habitacions, siempre dentro de lo posible, suelen ser individuales…

En la habitación pasado un rato Juan fue en busca de Carla. Y ese si fue el momento mas feliz de toda la noche. Mis niñas juntas, mis amores junto a mi… para siempre.

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Nicolle nació a las 7.05 del sábado 7 de Noviembre del 2015.

  • Jessica

    ¡Buenas tardes Belén!
    En primer lugar me presento (porque dirás y ésta quien es? jaja), soy Jessica, de Cádiz, y hace poquito tiempo te descubrí por casualidad en YouTube, tengo que reconocer que me enamoró la dulzura de tu pequeña Carla y ya viendo mas videos sobre vosotros empecé a seguiros porque me parecéis geniales y muy naturales. He entrado varias veces aquí en tu página por si habías escrito algún Post más y mira, hoy he tenido suerte. ¡Qué valiente has sido y vaya niña tan preciosa Nicolle! Os deseo lo mejor de lo mejor, no soy de escribir en público pero tenía que darte la enhorabuena y que sepáis que por aquí tenéis una nueva seguidora vuestra. ¡Un abrazo!

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39 semanas embarazo – Tapón mucoso

Hola!

Lo sé, llevo mucho tiempo sin escribir, no tengo perdón, lo sé, lo sé… ya, ya podéis dejar de quejaros… estoy aqui no?

Bueno como sabéis he tenido un embarazo bastante malo y he estado además muy ocupada por lo que casi me ha sido imposible.

Os cuento,  estoy de 39 semanas y esto ya está llegando a su fin. Os pongo en situación así por encima vale?

28 de Enero, ultima regla. 24 de Febrero Tests de embarazo positivo. Nauseas, vomitos, mas nauseas, mareos, dolores, migrañas, … vamos, un horrible embarazo. Es una niña!! Carla dice que se llame Belén. Semana 25 parece que la cosa se calma y me encuentro mejor. Ya no se llama Belén, se llama Luna. Semana 30 vuelven las nauseas. La nena se ha colocado. Semana 33 se ha girado. Ya no se llama Luna, se llama Nicolle. Semana 35 estoy que me muero ya, me duele todo, no duermo, solo hago pipí y las patadas de Nicolle duelen mucho. Semana 37, vuelve a estar boca abajo. Bien! Semana 38 primeras correas en el hospital. Todo bien, nada que mencionar. Semana 39 a las 9.30 de la mañana, segundas correas… algo dilatada, algo borrado, alguna actividad de contracción pero todo normal para esta semana. A las 11 en casa veo que ya estoy perdiendo el tapón mucoso. Dolores, molestias y mucha presión. Sigo sacando el tapón mucoso.

Ahora, en la cama me pongo a leer los post de cuando estaba embarazada de Carla y veo que justo cuando cumplí 39 semanas empecé a expulsar el tapón mucoso (igual que ahora). Y que justo la mañana siguiente empecé con contracciones… y dos días después nacía Carla.

¿Seguirá el mismo camino Nicolle?

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Mi interminable lucha contra la migraña

El otro día leí en “nosedonde” que los dolores de cabeza, no convencionales, eran uno de los 10 dolores mas horribles que el ser humano padece. Entre esos diez estaban dar a luz, y que conste que cuando dicen dar a luz dicen parir sin anestesia, que la cabeza del niño salga de ti sin medicamento alguno, sintiendo ese quemazón, ardor, dolor insufrible que dicen que se siente, el dolor de huevos tras una contusión o las piedras en los riñones. Yo por suerte ni tengo huevos y toquemos madera de que de momento nada de piedras… pero si tengo migraña. Y gracias a dios, buda o la ciencia (un gran acierto, sin duda) que existe la epidural.

Creo que mi migraña ha evolucionado. Y no en plan guay como los Pokemon o como San Goku a medida que iba creciendo. Mi dolor es una mierda. He pasado de tener un ataque anual a tener uno semanal. De un dolor de máximo unas tres horas a uno de 3 días, o incluso de 7. De un dolor calmable con un simple paracetamol a tomar los medicamentos mas fuertes recetados y mezclados entre si y sentirme drogada por unas horas pero despertar con el mismo dolor de siempre.

No puedo más son las constantes palabras que salen de mi boca con un ataque de migraña, de los mios. Porque ya no se como llamarle. Lloro, me siento impotente, y a veces he deseado morir (aunque jamás he llegado al punto de querer quitarme la vida, como he podido leer en blog de gente con alguna variación de dolor de cabeza) Y eso no se si dice que aun puede ir a peor o que quiero mucho a la vida, o temo mucho a la muerte… quien sabe.

Cuando te duele la cabeza quedas impotente. No es como un dolor de pie… enciendes le tele e intentas distraerte, incluso he llegado a pellizcarme la mano para olvidar el dolor de pie. Cuando te duele la cabeza no… pensar duele, caminar duele, respirar duele, hablar duele, masticar duele. Cuando tengo uno de mis ataques siento como si me apretarán el pecho y solo me dejarán respirar cuando ellos quieren no cuando yo lo necesito. Como si controlarán mi vida. Siento que me ahogo. La cabeza me quema y me duele a partes iguales. Me duelen los ojos, todas las cavidades de la cara, me duele mandíbula, la espalda, las cervicales… me duele la vida.

Desde hace un año aproximadamente mi dolor de cabeza, migraña o llámalo como quieras, ha empeorado de una manera brutal. He llegado a pensar, y aun no lo descarto, tener un super tumor cerebral oprimiendo algo de mi cerebro que me haga sentir tal dolor insufrible.

Ahora, además, estoy embarazada. Embarazada esperando un hijo/a super deseado. Le he estado pidiendo a Juan un segundo hijo desde que Carla tenía un año, pero al final las ganas de disfrutar solo de Carla por un poquito más ganaban. El año pasado en Junio al final le convencí (si suena raro decirlo así, pero así fue) y me quede embarazada, y todo estupendo hasta que a las 12 semanas me dijeron que se le había parado el corazón. El mío también se paró un poquito ese día. Desde entonces he vivido por poder tener otro hijo. Y por fin en febrero supe que lo iba a tener… y suena horrible que lo diga pero está siendo insufrible. Lo deseo con todas mis fuerzas pero todos lo días me lo tengo que recordar a mi misma para no hundirme. Ya no solo por las nauseas, los continuos vómitos, los mareos, el reposo, los dolores,… Estoy padeciendo mi peor variedad de migraña en un estado en el que solo se me permite tomar paracetamol. En un estado en el que no puedo darme cabezazos contra la pared para sentirme mejor. No puedo ir al hospital y pedir que me pinchen algo. No puedo hacer mas que joderme y sentir cada maldito segundo de mi dolor.

Todas las semanas me duele, sin excepción. Y me dura por mínimo 3 días. Sin pausa, sin darme tiempo a coger un poco de aire o carrerilla para seguir soportando un minuto mas.

El otro día, tras un ataque horrible (todos me lo parecen) de unos 3 días, quizá algo mas. Cuando por fin salí de mi angustioso dolor y abrí los ojos bien para ver el sol estupendo que hacía, Juan me dijo de dar un paseo. Bajé la ventanilla del coche… el aire era cálido y respiré hondo “Es genial poder disfrutar de la vida sin ese dolor de cabeza constante” Juan me sonrío, pero había tanto dolor en mis palabras…

La migraña se hereda. Rezo todos los días (de una manera atea) para que mi hija no tenga que sufrir ni una sola vez un semejante dolor de cabeza.

  • vita

    Respecto a las migrañas , comentarte yo he encontrado la solución con un tratamiento probiótico natural .
    A traves de otro forista que me mandó mensaje , me dejó caer el email pharmabiozyme@gmail.com , con un código para saber quien te lo ha recomendado , y ser compensado por lo que se venda del amigo , del amigo…..
    Mi codigo es V0109 por si tienes interés ………..
    No salen baratos , me cuesta 55 euros/litro iva incluido , transporte aparte .
    Con un bote de un litro , tengo para un mes , dos cucharadas en cada comida , o sea , seis al dia ………… pero a mi me compensa , ademas me ha bajado el colesterol …
    Limpia las bacterias que da gusto………..
    Es natural , sabe a sidra , pero otras cosas peores he probado para quitarme esta prensa de la cabeza…………..
    Antes de tomarlo me informe , http://www.pharmabiozyme.com , son los que tienen la patente , y tienen todo en regla….
    Espero te sirva de ayuda , como me sirvió a mi en su momento..

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